Jueves 5 de abril de 2001.

Enlace compartido en blog.

Video original encontrado en computadora de C.

Domingo.

8 de abril de 2001.

Descenso.

Somos tres, tenemos sed. Estamos en medio del cerro, son las dos de la madrugada, la visibilidad es escasa. Caminamos, descendemos por una de las pendientes, sin saber muy bien hacia dónde nos dirigimos, sin conocer con certeza nuestro destino. Yo voy en medio, A va a mi derecha; y a mi izquierda, va B. Así avanzamos, al mismo ritmo, pero no juntos, no codo a codo, no lado a lado; sino que estamos unos cuantos metros alejados. Eso no importa. Nosotros persistimos e insistimos. No nos detendremos, no cesaremos y mucho menos retrocederemos. Aunque quisiéramos, no podríamos hacerlo porque ya abrimos la puerta y descubrimos lo que hay detrás de ella; ya rebasamos el punto de no retorno, hace tiempo que lo dejamos más arriba de nosotros. Por eso seguimos, pero principalmente lo hacemos porque tenemos sed, mucha sed, demasiada sed… A pesar de ello, no tememos. Estamos seguros de que encontraremos agua. Lo lograremos, la beberemos, nos saciaremos… Y después…

Fin de la muestra