Video-audio encontrado en disco duro de C y subido a blog en fecha 7 de julio de 2000.

Manifiesto de la destrucción

Transcripción del audio (se presume voz de C)

Este mundo es una mierda. Eso lo sabemos todos y quien no lo sepa, pues entonces es parte del problema. Este mundo está lleno de gente pelotuda. Gente que usa, maltrata, utiliza, abusa. Gente que se enriquece a costa del esfuerzo de otros… Malparidos… Los ricos. Los opresores. Los capitalistas. Los neoliberales. Los privatizadores. Los que se enriquecieron con la plata del pueblo. Los que nos robaron y nos vendieron. Los corruptos. Criminales de cuello blanco y apellido raro. Los de las vacaciones en Miami y tours por el Viejo Mundo. Los de las peregrinaciones a Tierra Santa. Los de las misiones comerciales con Rusia, China y otros países de Asia. Nuestros honorables senadores y diputados. Los padres de la patria. Intachables servidores públicos, administradores de los de los Gastos Reservados. Los dueños de Palacio Quemado. Los que tienen a sus putas guardadas en departamentos lujosos de la zona Sur o Sopocachi. Esos mismos que en sus ciudades de origen mantienen viva la mentira, la farsa de su vida: una familia perfecta, las mansiones modernas, las estancias ganaderas, las empleadas ‘cama adentro’, las lealtades compradas con favores y dinero, las esposas que no son más que carne sobre huesos, los tres o cuatro hijos consentidos y sobreprotegidos, las matrículas de los colegios privados, las clases particulares para no perder el año, las membresías en los clubes de tenis y golf, la gran mesa familiar para festejar los cumpleaños… Toda esa comida low sugar, light, ultra natural, cero grasas trans, nada de sal… La parentela completa: mujeres en la cocina, hombres en la sala, niños en cualquier lado siempre y cuando no estorben, no molesten. Los patriarcas. Los padres, primos, tíos, sobrinos y abuelos que se miran las caras entre ellos y que sin mediar palabras confirman el pacto, ratifican la adhesión, reafirman su lugar privilegiado como miembros distinguidos de esta colectiva y enfermiza ficción. ¡Cerdos! ¡Todos cerdos! Los negociados y las licitaciones pactadas. Contratos cerrados con apretones de manos. Las comisiones jugosas, los beneficios muy bien recompensados. Las logias, los círculos de amigos, los fraternos. Las botellas de Etiqueta Azul y Grey Goose. Los Tannats y Cabernets importados. Los Havana Club traídos de contrabando. Los Bourbons y cigarros cubanos. Mujeres de labios generosos y precio alto… Carne de primera sobre las brasas y también sobre las camas… El infaltable polvo blanco. ¡Gente de mierda! ¡Los que frente a las cámaras hablan de democracia y desarrollo, pero que no podrían recordar el nombre de la mujer que les limpia sus sábanas, la mujer que tira a la basura su papel higiénico lleno de caca, la mujer que les cocina todos los medios días y les escupe la ensalada!… Mis padres son así y los padres de A también. De hecho, son miembros del mismo partido, “compañeros”. Nosotros sabemos, estamos informados, tenemos opinión. Detestamos a los hijitos de papá, los herederos. Esos comparseros que viven en el gimnasio y conducen las vagonetas último modelo. Esos idiotas que escuchan merengue, salsa, cumbia y reggaetón… Detestamos a esas muchachas estúpidas y brutas, a las que solo les importa verse lindas y tener un cortejo platudo y fisicudo, y saltar en la mejor comparsa, exhibir sus tetas y nalgas, cumplir los quince años, salir bachilleres, casarse y convertirse en madres desgraciadas que criarán hijos e hijas desgraciados para que el círculo se repita, generación tras generación, una sucesión de carencias emocionales, enfermedades crónicas e incurables. ¡Esta es una ciudad con gente de mierda! ¡Una ciudad repleta de hipócritas y caretas! ¡Estamos contra ellos! ¡Contra los ‘alternativitos’, esos putos que cada fin de semana se queman la cabeza a punta de pastillas, música electrónica y otras mierdas! ¡Contra los que eligen la inconsciencia por sobre la ilustración! ¡Los pseudo-izquierdistas, intelectuales de pacotilla que se reúnen en plazuelas y declaman sus tiernos y ridículos poemitas! ¡Esos que cantan a viva voz sus loas al Ché y a la revolución! ¡Los dizque escritores que utilizan la palabra, se valen de ella y la ultrajan porque lo único que realmente quieren es cogerse los unos a los otros, a diestra y siniestra, como conejos!, ¡ratas!, ¡perros! ¡Parásitos! ¡Contra los maricones! ¡Los torcidos-desviados-chupapichis-muerdealmohadas! ¡Los que quieren convencer al mundo de que no hay nada malo ni enfermo en ellos, cuando todos sabemos que son los responsables de la peste más grande de nuestros tiempos! ¡Frescos! ¡Y estamos contra los metaleros de plástico! ¡Los poseros! Esos que de lunes a viernes se despiertan a las seis de la mañana y se perfuman, se bañan, se visten bonito camisita, pantaloncito, y cargan el maletincito y marcan su ingreso, se sientan en su cubículo, toman cafecito, preparan sus informes y presentaciones y a media tarde ríen con los colegas, chismean, cumplen su horario, cobran su sueldo y pagan las cuentas a tiempo… Los créditos, deudas, préstamos… ¡Vendidos! ¡Borregos! ¡Pobres diablos que cada sábado se disfrazan! ¡Se colocan las chamarras de cuero, se calzan las botas militares y van a los conciertos! ¡Sus cuatro o cinco patéticas horas de libertad real! ¡Traidores! ¡Larvas!… Pero por sobre todo…, estamos contra los lobos disfrazados de corderos. Oh, sí…, sabemos quiénes son, los conocemos. Gaahl nos enseñó acerca de ellos… Los que subyugan al mundo desde hace milenios. Los que operan con impunidad y a la vista de todos. Los que se apoderaron de palabras como ‘amor’, ‘bondad’ y ‘caridad’. Los manipuladores. Los evangelizadores. Los mercaderes de la culpa. Los propagadores de la mentira. Los juzgadores. Los que se hacen llamar pastores. Los que niegan el poder de la humanidad. Los que mantienen vivo el sistema cíclico de culpa y autodestrucción. ¡Ellos! ¡Los que habitan en templos y adoran estatuas! ¡Los que desde sus púlpitos dominan, controlan e hipnotizan a esta sociedad débil y beata! Nuestro objetivo es claro: ¡destruirlos, aniquilarlos! Gaahl guió el camino y nosotros seremos el martillo… Los soldados que sostendremos en alto la antorcha y mantendremos viva la llama de la humanidad. ¡Somos quienes crearemos el otro mundo posible! ¡Un sitio libre de culpas, tormentos y arrepentimientos! ¡Un sitio en el que cada hombre será su propio rey! ¡Somos los que reconduciremos al humano hacia su estado natural, hacia la brutalidad, hacia el placer congénito de la crueldad! ¡Somos los que celebramos a Gaahl! ¡Somos nuestro propio Dios y Satanás! ¡Somos Inercia, los que iremos incluso más allá! ¡Los que atravesaremos la puerta que separa lo mundano de lo bestial! ¡Viva el Black Metal! ¡Vivan Venom, Bathory, Gorgoroth, Burzum, Darkthrone, Mayhem, Death, Celtic Frost! ¡Vivan la quema de iglesias, la cruz invertida, The True Norwegian Black Brotherhood! ¡Muerte al cristianismo! ¡Muerte a los manipuladores y sus marionetas! ¡Muerte a su sistema! ¡Desde lo más bajo! ¡Revolución, Metal y Destrucción!

Inercia somos:

C: Guitarra, voces y composiciones.

A: Bajo y segundas voces.

B: Batería y percusiones

22/33